Como Samuel esta noche he dormido porque duermo con
una persona mayor que por las noches habla mucho entre sueños. Hoy estaba
llamando a familiares y yo pensaba que estaba soñando y resulta que no, que
estaba desorientada. Desde mi cama yo no interpretaba bien lo que escuchaba.
Esto nos pasa en más ocasiones. No terminamos de interpretar bien las llamadas.
Jesús necesita tiempo y silencio para discernir. Recibe muchas llamadas pero
necesita saber cuál es la del Padre. ¿Para qué hemos salido nosotros? Feliz día
y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
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