El sacerdocio de Jesús es existencial, no se
restringe a su muerte. Toda su vida es oblación y ofrenda agradable al Padre.
La entrega de su vida y el derramamiento de su sangre son la culminación de una
proexistencia, de una “vida por los demás”. Anoche precisamente estaba
desvelado y orando abrí la Biblia y leía la primera lectura de hoy. En esa
Palabra el Señor me estaba diciendo que mi existencia está íntimamente unida a
la suya como una vida sacerdotal, una vida hecha ofrenda por los demás. Este
texto me ha acompañado en momentos en que el sufrimiento sacerdotal se ha hecho
más patente. El punto culminante de esta vida es la celebración diaria de la
Eucaristía. En ella y a través de ella me uno cada día al único sacerdocio, el
de Jesucristo. Todos somos sacerdotes por el bautismo. ¿Qué significa esto en mi
vida? Feliz día y bendiciones.Para ver las lecturas pincha aquí.
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