lunes, 16 de enero de 2012

Semana II TO Lunes

 Jesús tenía fama de borracho y comilón, lo dice el Evangelio. No creo que fuese verdad, era una exageración pero sí podemos afirmar que el estilo de Jesús no era el de Juan el Bautista, esa ascesis tan radical que no desentonaba con el cumplimiento escrupuloso de los fariseos. A éstos Jesús más de una vez tuvo que recordar: “misericordia quiero y no sacrificios”. Precisamente con la escusa de ofrecer sacrificios el ejército de Saúl se quedó con el botín desobedeciendo al Señor. Mediante una supuesta piedad estaban buscando sacar partido. ¿No nos pasa a nosotros lo mismo? Como me recordaba una hermana el otro día: "a veces estamos más pendientes de nuestro deseo de ser buenos que de amar verdaderamente al Señor". Jesús propone odres nuevos, los de la fraternidad del grupo de sus seguidores para el vino nuevo de su espíritu.  Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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