El resto de Israel es esa porción del Pueblo de Dios
que permanece fiel. Son gente humilde y pobre, los que no se glorían en su
fuerza, confían en el Señor, no son embusteros, su piedad es sincera. En el
Evangelio Jesús alaba a las prostitutas y publicanos que con la predicación de
Juan se convirtieron, la élite religiosa en cambio no escuchó sus
palabras. En el momento de Jesús son ese
resto que se convierte y se abre a la novedad de Dios. ¿Eres masa y postureo o
resto fiel de sincero corazón? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario