No creo en el KARMA en ese fatalismo y determinismo que predica que lo
que hice lo pago ahora sin remedio. Pero siguiendo la lectura deuteronomista de
la historia sí que creo que lo que recogemos es lo que hemos sembrado. Si sembramos
corrupción cosechamos injusticia. Nuestro estilo de vida tan degradado tiene
frutos muy amargos. A veces se me pasa por la cabeza que tanta infertilidad
(dificultades para tener hijos) es el resultado de tanto aborto. La Tierra,
como dice el Papa en Laudato si, no perdona. ¡Tengo tan claro que los mandatos
del Señor con palabras de vida! Hagamos campaña este tesoro de valores que
ningún candidato de los que salen en la tele lleva en su programa. Feliz día y
bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
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