viernes, 4 de diciembre de 2015

SEMANA PRIMERA ADVIENTO VIERNES

Esta Palabra me toca personalmente pues mi madre es ciega. Es ciertamente duro vivir con una discapacidad sensorial. Pero hay cegueras peores, la de los que no quieren ver las acciones del Señor en medio de nosotros. Soy testigo de la cerrazón ante verdaderos milagros. No hay más ciego que el que no quiere ver. Ayer no escribí pero si prediqué por la tarde que a la hora de optar, de priorizar a quien nos dedicamos más en la pastoral, ha de ser no con los buenos en detrimento de los malos (es una distinción maniquea absurda) , pero sí podemos dedicarnos a los que son receptivos, a los que buscan, a los que tienen los ojos abiertos. A los que quieren ver, como estos ciegos. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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