El Evangelio se pone ya en tono escatológico. Este
lenguaje nos resulta incómodo y misterioso. No hay que tomárselo al pie de la
letra, hay que interpretarlo. Hay que cultivar la sabiduría que nos ayude a
interpretar los signos. Como en la primera lectura que se nos recuerda que de
la belleza de las criaturas podemos descubrir al creador. El Evangelio quiere
ayudarnos a interpretar el sentido de la vida. Y la clave está en “perder la
vida”. Muchos interpretan que “día disfrutado es día ganado” como ir echando en
la hucha. Pero es al revés, día entregado es día ganado, se trata de
administrar la vida que se nos ha regalado. ¿En qué vas a perder hoy el día?
Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
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