¿Qué es compartir? Amancio Ortega, el dueño de Zara
y más rico que Bill Gates, ha creado una fundación y ha donado muchos millones
a Cáritas. Pero ¿eso es compartir? Él da de lo que le sobra. Compartir es dar,
no de lo que sobra sino de lo que es necesario. También nosotros damos
limosnas, vaciamos los armarios dos veces al año, dejamos al salir del
supermercado algo de comida… y podemos pensar que estamos compartiendo. No sólo
se comparten los bienes, lo material. Pienso que el reto es compartir lo
inmaterial, los dones, los talentos, la alegría, las penas, el amor, el tiempo,
en definitiva: la vida.
En la vida de la Iglesia hay muchas formas y grados
de compartir. Una de las formas más grandes de compartir es el matrimonio. Los
esposos se entregan el uno al otro. Establecen un consorcio de toda la vida sin
reservarse nada y forman los dos una sola carne. Este compartir requiere una
capacidad para ello. Muchos esposos se dicen con palabras el día dela boda esto
pero no son capaces de hacerlo. Es lo que llamamos inmadurez afectiva. No ha
madurado afectivamente quien no es capaz de entregarse, de darse, de hacer de
su vida una ofrenda de amor. Por eso es tan importante el proceso de maduración
afectiva desde que somos pequeños. En esto la escuela de la familia es
fundamental.
En la segunda lectura se nos dice que Jesús ofrece
su sangre por nosotros. Jesús comparte su vida entera. Él no se da un poco, a
ratos, un cacho, la calderilla. Él se nos da por entero y siempre. Comparte con
nosotros todo lo que es. Esto lo experimentamos sobre todo en la Eucaristía. Hoy
el Señor nos quiere convencer de que cuando compartimos generosamente no falta,
que él con su providencia cuida de los que viven así. ¿No lo has experimentado
nunca? ¿No has visto como Dios multiplica las horas del día para que tengas
tiempo para hacer tantas cosas? Confía en su palabra como la viuda de Sarepta y
verás. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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