Yo conozco a algunas de estas viudas que con su
pensión ayudan a sus hijos, asisten a los pobres y colaboran con su parroquia.
Su generosidad hace que la paga se estire y de para todo. También conozco
padres de familia que viven hacia afuera volcados en asociaciones, actividades
pastorales y otras movidas. Su tiempo se estira y muestran a sus hijos un
modelo de vida volcado hacia los demás. Y conocemos a otros que viven sólo para
sí mismos, encerrados en sus jaulas de oro, tristes y agobiados. Si hemos
decidido dar la vida somos los más afortunados. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario