De dos en dos por delante del Señor. Hay bastantes
nuevas fraternidades que viven así. De dos en dos. No podemos caminar solos
necesitamos a otro que nos apoye, un hombro sobre el que llorar, alguien que
nos abrace, que nos recuerde los que valemos y la misión para que hemos sido
elegidos. Otro que, cuando las mentiras y los pensamientos tóxicos nos asalten,
nos ayude a combatirlos con la verdad. Otro que nos escuche y a quien nosotros escuchemos.
Esto es el acompañamiento, sin él no podemos caminar ¿Con quién caminas tú?
Feliz día y bendiciones. PAra ver las lecturas pincha aquí.
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