«La recibió en su casa». Al pie de la cruz María estaba de pie, como
cordera que se unía al sacrificio de su Hijo, ella ofrecía un amor que brotaba
doloroso desde sus entrañas de madre. Ella perdía un Hijo y ahora ganaba a
todos. Se cumple así lo de «el que deja padre o madre por mí…». Y el discípulo
la acoge en su casa. Estas palabras indican mucho más que una cuestión práctica
de hacerse cargo de ella. Se trata de acoger la relación que ella tenía con
Jesús y que ahora tendrá con sus nuevos hijos. Acoger su cuidado maternal y
sobre todo el tesoro que encierra en su corazón: «la Palabra de Jesús». Ella no
deja de decirle a Jesús «les falta vino» y a nosotros «haced lo que Él os
diga». Al rezar el Santo Rosario hoy
contemplemos con ella a Jesús, su pasión y en su escuela recordemos las
palabras de Jesús. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.
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